¿Cómo cambiar mi percepción sobre los roles de género?

Los roles o las distintas tareas que se realizan en el hogar, en el trabajo o en el estudio, no tienen ninguna relación con ser hombre o mujer. Así, por ejemplo, una mujer puede jugar fútbol y un hombre puede ser bailarín, sin que esto signifique la pérdida de su identidad como hombre o mujer.

Mucho se ha hablado recientemente acerca de los roles de género y de cómo estos son importantes para crear una cultura de igualdad de género, es por ello que en este artículo estaremos explorando un poco acerca del término y dando algunas pautas importantes sobre cómo fomentar las nuevas masculinidades en nuestro entorno.

Primero, necesitamos definir el término: las nuevas masculinidades, a las que también se les ha llamado “masculinidades alternativas”, se refieren a desaprender los roles de género que comúnmente la sociedad nos impone para crear igualdad entre hombres y mujeres. Por ejemplo: las nuevas masculinidades nos enseñan que un hombre también puede realizar tareas domésticas o puede involucrarse en el cuidado de sus hijos, sin que su masculinidad se vea afectada.

Para desarrollar nuevas masculinidades y generar entornos con mayor igualdad de género, podemos tener en cuenta algunos consejos:

  • Evita juzgar. Los hombres deben ser libres de vivir su masculinidad de la forma que mejor les parezca de acuerdo a su personalidad. La vestimenta, los hábitos o los comportamientos serán diferentes para cada hombre. No existen niveles de masculinidad, solamente diferentes formas de expresión.
  • Permite a los hombres expresarse libremente. Tradicionalmente a los hombres se les reprime de expresar sus sentimientos, ya que esto se concibe como un signo de debilidad emocional. Expresar nuestros sentimientos es parte de una salud mental adecuada.
  • Fomenta la distribución equitativa de roles. Esto aplica principalmente a las tareas domésticas. Todos y todas podemos realizar las tareas del hogar independientemente de nuestro género.

Por último, recordemos que este es un proceso, sin embargo, los pequeños cambios pueden representar una gran diferencia en lograr una sociedad en mayor igualdad para mujeres y hombres.

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